Puntos clave

  • En ginebra y vodka el vidrio transparente es el mejor argumento de pureza: cuanto más limpio y grueso sea el vidrio, más premium se percibe el líquido incoloro que contiene.
  • La bebida blanca vive de la coctelería y del consumo en barra, así que el formato de 700 ml convive con el litro de hostelería y con los minis de 50 ml para duty free y degustación.
  • La rosca de aluminio, el tapón sintético con acabado premium y el corcho técnico se eligen en función del canal, y siempre deben validarse con la botella antes de producir, porque una boca mal dimensionada arruina la estanqueidad.

La ginebra y el vodka son dos de las categorías que mejor han resistido los cambios de consumo en el mundo hispanohablante. España es hoy uno de los mercados de ginebra más dinámicos del mundo gracias a la cultura del gin-tonic, con una explosión de referencias artesanas y de ginebras premium que compiten por un espacio muy reducido en la barra. México, Colombia y Chile han incorporado la coctelería de autor a su oferta gastronómica y han multiplicado la demanda de vodka y ginebra de gama media y alta. Argentina mantiene un consumo estable, y el mercado hispano de Estados Unidos es un destino natural para marcas de bebida blanca con identidad latina.

Para un importador, un destilador artesano o una marca propia, ginebra y vodka plantean un desafío de envase muy específico: el líquido es incoloro, así que toda la carga expresiva recae en el vidrio, en la etiqueta y en la forma de la botella. Una ginebra puede tener un botánico excelente y perder la venta porque su botella no transmite la frescura o la pureza que el consumidor espera. En cambio, un vidrio bien elegido —limpio, pesado, con un hombro bien definido— convierte un líquido transparente en un objeto deseable sin tocar la receta.

Esta página recoge los criterios que conviene resolver antes de pedir una oferta de botellas de ginebra y vodka al por mayor: volumen, color y espesor del vidrio, boca y cierre, decoración, documentación, control de calidad y logística. Está pensada para el comprador profesional que necesita decidir con criterio técnico y no solo con el precio unitario de la botella.

Botellas de vidrio transparente para ginebra al por mayor con hombro alto y cuello largo

El vidrio transparente de alta calidad es el soporte principal de una ginebra premium, porque deja ver la limpieza del destilado.

Qué busca el comprador de ginebra y vodka en la botella

El comprador de bebida blanca busca tres cosas al mismo tiempo, y las tres dependen del vidrio. La primera es pureza: en un líquido incoloro, cualquier defecto del vidrio —burbujas, estrías, tonos verdosos o grisáceos, falta de transparencia— se lee como falta de calidad del producto. La segunda es presencia: la botella debe destacar en una barra donde conviven decenas de referencias y en una estantería de tienda donde el comprador decide en segundos. La tercera es coherencia con el posicionamiento: una ginebra artesana de edición limitada no puede compartir envase con una marca de distribución masiva, aunque el líquido salga del mismo alambique.

En vodka, la pureza es aún más determinante, porque el producto se percibe como un destilado neutro y el consumidor asocia transparencia con calidad. Las botellas de vodka premium tienden a siluetas simples, vidrio grueso y decoración contenida: pocos elementos, muy bien ejecutados, con etiquetas de acabado mate, serigrafía discreta o grabados en relieve. La sobriedad no es un ahorro de diseño, es una declaración de producto: en una categoría donde el sabor es sutil, el envase debe comunicar precisión.

En ginebra ocurre lo contrario. La categoría ha convertido el diseño de botella en un territorio de experimentación: hay ginebras que reproducen siluetas farmacéuticas de época, otras que apuestan por formas geométricas, otras por vidrios de color intenso y otras por acabados esmerilados. Esta libertad es una oportunidad, pero también un riesgo: si la botella es tan singular que encarece el molde, complica el llenado o no permite un cierre estándar, el coste del proyecto se dispara sin que el mercado lo reconozca necesariamente.

Capacidades y formatos de las bebidas blancas

El volumen se fija en función del canal, no del gusto del diseñador. En ginebra y vodka conviven formatos con funciones comerciales muy distintas: los minis alimentan el duty free, la degustación y los kits de regalo; el formato medio es el del consumo doméstico y la coctelería amateur; el litro es el formato de hostelería por excelencia, porque reduce el coste por ración y el número de reposiciones en barra. Definir el surtido antes de diseñar permite elegir moldes compatibles y aplicarles una decoración común.

Tipo de bebida blancaVolumen habitualFormato de botellaBoca y cierre
Ginebra premium de autor700 ml, 750 mlBotella alta, hombro elevado, vidrio grueso y base pesadaBoca de corcho técnico o rosca con cápsula metálica
Ginebra de distribución moderna700 ml, 1 lBotella cilíndrica de hombro suave y cuello medioRosca de aluminio con cápsula termorretráctil
Ginebra artesana de edición limitada500 ml, 700 mlSilueta singular, esmerilado o vidrio de color en masaCorcho con precinto de garantía y cápsula decorada
Vodka premium700 ml, 750 mlBotella de líneas rectas, vidrio grueso y cuello largoRosca B 28-8 con cápsula de acabado mate
Vodka de gama media700 ml, 1 lBotella cilíndrica estándar con hombro cortoRosca de aluminio o tapón sintético
Vodka aromatizado700 ml, 750 mlBotella transparente de hombro marcado para destacar colorRosca con cápsula de color a juego
Formato de hostelería y coctelería1 l, 1,75 lBotella robusta de pared reforzada y base anchaRosca de gran diámetro o tapón dosificador de barra
Formato de degustación y duty free50 ml, 200 ml, 250 mlMini cilíndrica o botella de hombro cortoRosca corta con tapón decorado

La elección del volumen también determina el coste por unidad vendida. Un litro suele ofrecer mejor relación entre vidrio, tapón y litro de producto que dos botellas de 500 ml, pero solo funciona si el canal lo acepta: en algunos mercados el consumidor doméstico percibe el litro como formato de bar y prefiere el 700 ml. En México y Centroamérica el litro está fuertemente implantado también en el canal alimentación, mientras que en España el 700 ml domina el lineal de tienda y el litro se concentra en hostelería.

Conviene además reservar un formato pequeño para promoción y para los packs de regalo de fin de año. Un mini bien decorado es un instrumento de captación muy eficaz: permite probar la marca a un coste bajo para el consumidor y con un margen razonable para el fabricante, y funciona especialmente bien en ginebras de autor que necesitan que el cliente descubra su perfil de botánicos.

Vidrio transparente, peso y presencia de marca

El vidrio es un material inerte, impermeable y reciclable de forma indefinida sin pérdida de propiedades. Para una bebida blanca de alta graduación esto es una ventaja doble: no hay interacción con el contenido y no existen problemas de migración del envase al producto, siempre que se empleen vidrios y decoraciones conformes a la normativa de materiales en contacto con alimentos. Es una condición que conviene documentar, porque el importador profesional la va a exigir.

En ginebra y vodka, la transparencia es el atributo central. Un vidrio de alta claridad, libre de tonos y con espesor uniforme hace que el líquido parezca más limpio y más valioso. Por eso muchas marcas premium eligen vidrios de pared gruesa con base engrosada: el peso en la mano transmite densidad y calidad, y el fondo grueso permite un relieve con el nombre de la marca que se aprecia al levantar la botella. El peso es, en esta categoría, una herramienta de posicionamiento tan potente como la etiqueta.

El color se usa con más moderación que en otras categorías. El vidrio extraclaro o flint domina las gamas premium porque deja ver el producto sin distorsión. Los vidrios esmerilados, ahumados o de color en masa —azul cobalto, verde, ámbar, negro— se emplean para ediciones limitadas, para diferenciar una referencia dentro de una familia o para reproducir una estética de época. Cuando se trabaja con vidrio coloreado en masa conviene recordar que el color se define en el horno y no admite cambios rápidos: es estable y uniforme entre lotes, lo que es una ventaja, pero exige previsión en la planificación de la producción.

Botellas de vidrio para vodka al por mayor con líneas rectas y base engrosada

La base engrosada y las líneas rectas dan al vodka la sensación de precisión y peso que la categoría busca.

Un punto que a veces se descuida es la uniformidad óptica entre botellas. En un vidrio transparente de gama alta, la variación de tono entre lotes se percibe inmediatamente cuando dos botellas se colocan juntas en el lineal. Por eso conviene fijar por escrito el color de referencia y aprobar una muestra patrón que se conserve como testigo durante toda la vida del proyecto. Sin esa referencia, cualquier reclamación por diferencia de color se convierte en una discusión sin base objetiva.

Boca, rosca y tapones para bebidas blancas

La boca es donde el envase se encuentra con la máquina y con el consumidor. De su diámetro y del perfil del labio dependen la compatibilidad con el tapón, con la llenadora y con la capsuladora. En ginebra y vodka los cierres más habituales son la cápsula de rosca de aluminio, el tapón sintético de acabado premium, el corcho técnico o microaglomerado y los tapones dosificadores para el canal bar. Cada sistema impone un perfil de boca distinto, y la elección errónea obliga a cambiar de molde o de línea con un coste considerable.

La rosca de aluminio es hoy el sistema dominante en bebida blanca porque ofrece estanqueidad fiable, reapertura cómoda y una superficie excelente para imprimir la marca. Un acabado de boca normalizado como la rosca B 28-8 facilita el suministro de tapones de varios proveedores y reduce el riesgo de dependencia de un único fabricante de cierre. Cuando la marca opta por un tapón sintético premium —con baño metálico, madera real o efecto corcho— la boca debe estar dimensionada para ese tapón concreto, porque cada modelo tiene su propio requisito de diámetro interior.

El corcho técnico o microaglomerado se reserva para ginebras de autor y ediciones limitadas que quieren transmitir un aire artesanal. Exige una boca de diámetro interior controlado con mucha precisión, porque una mínima variación produce mermas por evaporación o dificultad de extracción. En ginebra y vodka, donde la transparencia del envase permite ver cualquier irregularidad, un corcho mal asentado se convierte en un problema visible y no solo funcional.

Los tapones dosificadores de hostelería, muy usados en litros de ginebra y vodka, requieren una validación específica del caudal de vertido. Un posillo demasiado lento ralentiza el servicio en la barra; uno demasiado rápido genera derrames y mermas. Conviene probar el dosificador con la botella real y con la inclinación habitual de servicio antes de aprobar la serie. Si el proyecto necesita una boca no normalizada, la guía de boca y tipo de cierre de envases de vidrio ayuda a fijar los parámetros antes de encargar el molde.

Esmerilado, serigrafía y etiquetado en ginebra y vodka

La decoración de una bebida blanca debe compensar la ausencia de color del líquido. La etiqueta de papel o vinilo sigue siendo la opción más flexible y económica, permite tiradas cortas y cambios de diseño sin tocar el vidrio, y con acabados de relieve, estampado en caliente o textura consigue una presencia muy alta. La serigrafía directa sobre vidrio ofrece un acabado resistente a la humedad y al roce, muy apreciado en hostelería porque la botella no se deteriora al pasar por el lavavajillas. El grabado, químico o por chorro, consigue un relieve permanente en el propio vidrio y funciona muy bien para el nombre de la marca o para un motivo conmemorativo.

El esmerilado y los acabados mate son especialmente frecuentes en ginebra y vodka porque aportan un contraste elegante sobre un líquido transparente. La decoración y el esmerilado del vidrio actúan solo sobre la piel del material, así que es importante proteger la superficie durante el transporte para no rayar el acabado; en estas referencias la protección individual con separadores es prácticamente obligatoria. También conviene definir si el esmerilado cubrirá toda la botella o solo una franja con la marca, porque el coste y el riesgo de manipulación son muy distintos.

En proyectos premium es habitual combinar técnicas: esmerilado parcial más serigrafía más tapón de acabado mate. La combinación da un resultado excelente, pero exige una coordinación precisa entre el taller de vidrio, el impresor y el fabricante de tapones, porque cada uno introduce su propia tolerancia de posición. En estos casos se recomienda pedir siempre una muestra física completa —botella, tapón, etiqueta y estuche— antes de aprobar la producción, y validarla bajo condiciones de iluminación reales de bar y de tienda.

Normativa y documentación para la exportación

El etiquetado de bebidas espirituosas es uno de los puntos que más retrasos provoca en el despacho, porque cada mercado exige contenidos distintos y los requisitos cambian con frecuencia. En la Unión Europea, las bebidas espirituosas se rigen por la normativa sobre definición, designación, presentación y etiquetado, complementada por las normas generales de información alimentaria al consumidor, lo que en la práctica obliga a declarar la graduación alcohólica, el volumen nominal y las menciones obligatorias del producto. En España, la industria utiliza además los estándares de identificación y comunicación de AECOC y los códigos GS1 en la gestión de referencias y trazabilidad.

Para México, las botellas importadas deben cumplir con los requisitos de etiquetado de información comercial y, cuando corresponda, con las disposiciones sanitarias aplicables; en bebidas alcohólicas es habitual que el importador solicite documentación alineada con la NOM-142. En Chile y Perú, el etiquetado de alimentos y bebidas tiene exigencias propias y en evolución, por lo que conviene confirmar los requisitos sanitarios y de rotulado vigentes antes de emitir el arte final de la etiqueta, y no después de imprimir cien mil unidades.

En todos los casos, el envase en contacto con el producto debe estar respaldado por declaraciones de conformidad para uso alimentario. En la Unión Europea el marco de referencia es el Reglamento (CE) 1935/2004, complementado por el Reglamento (UE) 10/2011 para materiales plásticos —aplicable a tapones, juntas y revestimientos— y por exigencias nacionales como la LFGB alemana. El vidrio es inerte y no plantea problemas de migración, pero el proyecto incluye otros componentes que sí requieren documentación, y el importador los va a pedir antes de cerrar la compra.

Botellas de ginebra y vodka de vidrio preparadas para exportación al por mayor

La documentación de conformidad del vidrio, el tapón y la cápsula se prepara antes del embarque, no en la aduana de destino.

Estanqueidad, control de recepción y trazabilidad

Un proyecto de bebida blanca de cierta escala no se resuelve con una compra puntual, sino con una relación de suministro estable. Antes de la primera entrega conviene cerrar un pliego de condiciones que fije, como mínimo: volumen nominal y tolerancia, peso de la botella, dimensiones críticas con su tolerancia, diámetro y perfil de boca, color y acabado, tipo y posición de la decoración, tipo de cierre, embalaje primario y secundario, criterios de aceptación y método de muestreo. Este documento evita discusiones posteriores y sirve de base objetiva para comparar ofertas.

El control de recepción debe ser proporcional al riesgo. En un envase de vidrio para bebida blanca, los defectos más dañinos no son los grandes, que se detectan a simple vista, sino los pequeños y sistemáticos: variación del diámetro de boca fuera de tolerancia, que provoca fugas o tapones mal asentados; diferencias de altura que alteran la altura de llenado; inclusión de partículas o burbujas grandes que resultan muy visibles en un vidrio transparente; desviaciones de color entre lotes; y desgaste irregular del acabado esmerilado o mate. Un plan de inspección por atributos y por variables, con registro de medidas a lo largo del tiempo, permite comprobar si el proveedor es estable o si cada entrega es una incertidumbre.

La homologación del proveedor no termina en la botella. Los elementos que entran en contacto con el producto —vidrio, tapón, junta de estanqueidad, revestimiento interior de la cápsula, adhesivo de la etiqueta— deben estar cubiertos por declaraciones de conformidad. Además conviene acordar de antemano cómo se gestionan las reclamaciones, en qué plazo se repone un lote defectuoso y con qué criterio se decide si un defecto es aceptable. Un proveedor que responde rápido vale más que uno que solo gana en la comparación de precios unitarios.

Embalaje, paletización y carga del contenedor

El coste logístico de una bebida envasada en vidrio es proporcional al peso. Por eso las decisiones de diseño tomadas al principio —peso de la botella, volumen, embalaje— acaban repercutiendo directamente en el coste por unidad entregada. Un vidrio ligeramente más grueso puede mejorar la percepción de gama y arruinar el margen si se transporta a larga distancia, sobre todo cuando el flete se calcula por peso y no por volumen. Conviene calcular el coste total puesto en destino, y no solo el precio de fábrica, antes de decidir.

En el embalaje primario, cada botella debe ir protegida y separada de las contiguas para evitar roces e impactos. Los separadores de cartón, las cajas de compartimentos individuales y las bandejas retractiladas con film son las soluciones más habituales. Cuando la decoración incluye esmerilado, serigrafía delicada o acabado mate, la protección individual es prácticamente obligatoria. En el embalaje secundario es esencial que la caja resista la compresión en los apilamientos largos, típicos del transporte marítimo consolidado, y que el cartón conserve su rigidez en condiciones de humedad alta.

La base de la paletización europea es el palé EPAL de 1.200 × 800 mm. Para exportación a América conviene acordar de antemano si se emplea palé EPAL, palé estándar americano de 1.200 × 1.000 mm o palé de un solo uso, porque el contenedor se aprovecha de forma muy distinta en cada caso y la diferencia de coste por unidad puede ser relevante. Toda madera de embalaje destinada a la exportación debe cumplir la norma fitosanitaria internacional, con tratamiento térmico o fumigación y su marca correspondiente; el incumplimiento de este requisito deriva con frecuencia en retenciones aduaneras.

Para completar esta parte del proyecto, la guía de embalaje y logística del vidrio detalla cómo se organizan el embalaje primario, la paletización y la carga según el tipo de botella y el destino. En bebidas blancas, donde el vidrio suele ser pesado y la botella alta, la altura máxima de apilamiento y el reparto de cargas en el contenedor son dos variables que conviene calcular con el fabricante antes de cerrar el presupuesto de transporte.

Coste logístico e Incoterms en bebidas blancas

En el eje atlántico y mediterráneo, los puertos de Valencia, Algeciras y Barcelona concentran buena parte de la exportación española de bebidas hacia América. Del otro lado, Veracruz en México, Cartagena y Barranquilla en Colombia, Callao en Perú, San Antonio y Valparaíso en Chile y los puertos del Río de la Plata en Argentina son las puertas naturales de entrada. Para volúmenes medios, el flete marítimo consolidado permite agrupar palés con otros cargadores y reducir el coste fijo; para volúmenes altos, el contenedor completo ofrece mejor control sobre la manipulación y menos riesgo de daño.

Para el transporte marítimo se trabaja con contenedores de 20 pies y de 40 pies High Cube. El de 20 pies es más adecuado para cargas pesadas, porque el límite de peso se alcanza antes que el de volumen; el de 40 pies High Cube conviene cuando el producto es relativamente ligero y se busca aprovechar el volumen disponible. En vidrio para bebidas blancas, donde el peso es alto, el cálculo de la carga máxima admisible por contenedor es un paso obligatorio antes de cerrar cualquier presupuesto de transporte.

Definir los Incoterms con claridad al inicio es tan importante como el precio del producto, porque determina en qué punto se transfieren costes, riesgos y responsabilidades. Las condiciones FOB y CIF son las más habituales en este tipo de operaciones, pero también se trabaja con EXW y DAP según el perfil del importador. La elección debe quedar por escrito, junto con el punto exacto de entrega y el reparto de gastos de manipulación portuaria. Para proyectos que combinan varias categorías de bebida, la página de botellas de licores al por mayor permite unificar criterios de formatos y cierres entre referencias.

Errores frecuentes en proyectos de ginebra y vodka

La experiencia acumulada en proyectos de exportación permite identificar los errores que más veces se repiten. El primero es elegir la botella por catálogo sin comprobar que el cierre disponible encaja con la boca. El segundo es definir el volumen después de haber diseñado el estuche y la caja. El tercero es no verificar que el peso de la botella es compatible con el coste de flete previsto. El cuarto es aprobar el color del vidrio a partir de una foto y no de una muestra física. El quinto es imprimir la etiqueta antes de confirmar los requisitos de etiquetado obligatorios del país de destino.

El sexto es mezclar proveedores de botella, tapón y cápsula sin validar el conjunto. El séptimo es no pedir al proveedor el plan de muestreo y los criterios de aceptación. El octavo es olvidar la protección individual en botellas con acabado esmerilado o serigrafía delicada. El noveno es calcular el coste sobre precio de fábrica y descubrir después que el flete por peso consume el margen. Y el décimo, muy frecuente, es no conservar muestras patrón firmadas de la primera entrega, con lo que cualquier reclamación posterior se convierte en una discusión sin referencia objetiva.

A estos diez se añade un error de enfoque: tratar el envase como un gasto y no como parte del producto. En ginebra y vodka, donde el consumidor paga por pureza y por diseño, el vidrio es el primer capítulo de esa promesa. Un proyecto bien planificado, con pliego de condiciones, muestras aprobadas y control de recepción, cuesta un poco más al principio y mucho menos a lo largo de la vida del producto.

Del formato existente al desarrollo a medida

Elegir fabricante no es comparar precios unitarios. Es evaluar capacidad técnica, estabilidad de suministro, alcance de personalización y calidad del acompañamiento documental. Un fabricante que trabaja habitualmente con el sector de bebidas espirituosas conoce las tolerancias de boca, los pesos habituales por gama, los acabados que resisten el lavavajillas de hostelería y las combinaciones de tapón y etiqueta que funcionan en la barra. Esa experiencia ahorra iteraciones y errores costosos.

Los formatos existentes son más económicos y rápidos de servir, y permiten validar el mercado con poca inversión: son la opción natural para un lanzamiento, para una referencia de hostelería o para una marca que quiere probar varios diseños antes de comprometerse. Los desarrollos a medida aportan diferenciación real y protección frente a la copia, pero requieren inversión en molde y un volumen anual que la justifique. Un buen proveedor explica con claridad cuándo conviene cada camino y no empuja a un molde nuevo cuando un formato estándar resolvería el proyecto.

Antes de cerrar el diseño conviene revisar el enfoque general de botellas de vidrio personalizadas, que sirve de base para cualquier desarrollo a medida. La solicitud de muestras y presupuesto se gestiona según las especificaciones de cada proyecto, con el volumen anual estimado y el nivel de personalización como puntos de partida.

Preguntas frecuentes

¿Qué tipo de vidrio conviene para una ginebra o un vodka premium?

El vidrio extraclaro o flint de alta claridad es la referencia, porque deja ver el producto sin distorsión y transmite pureza. En gamas altas se trabaja con pared gruesa y base engrosada para conseguir peso y presencia en la mano, y con relieve en el fondo para el nombre de la marca. Los vidrios esmerilados, ahumados o coloreados en masa se reservan para ediciones limitadas o para diferenciar una referencia dentro de la familia.

¿Qué volumen se vende mejor en hostelería?

El litro es el formato de hostelería por excelencia en ginebra y vodka, porque reduce el coste por ración y el número de reposiciones en barra. Se complementa con formatos de 1,75 l para colectividades y eventos, y con el 700 ml cuando el canal es tienda o cuando la marca quiere mantener un precio de referencia bajo. En México y Centroamérica el litro pesa también en el canal alimentación.

¿Corcho, tapón sintético o rosca de aluminio?

La rosca de aluminio domina la categoría por su estanqueidad fiable, su reapertura cómoda y su superficie para imprimir la marca; una boca normalizada como B 28-8 facilita el suministro de tapones de varios proveedores. El tapón sintético premium aporta un efecto más cuidado para gamas altas, y el corcho técnico se reserva para ediciones de autor que buscan un aire artesanal. En todos los casos recomendamos validar la pareja boca–cierre antes de producir.

¿Se puede personalizar la botella con esmerilado o serigrafía?

Sí. Se puede combinar esmerilado parcial o total, serigrafía directa sobre vidrio, grabado en relieve, etiqueta de papel o vinilo con acabados especiales y tapones con baño metálico o efecto corcho. Lo habitual en proyectos premium es combinar dos o tres técnicas sobre la misma botella, lo que exige coordinar al taller de vidrio, al impresor y al fabricante de tapones, y aprobar una muestra física completa antes de la serie.

¿Qué documentación se exige para los materiales en contacto con el producto?

El vidrio es inerte y apto para contacto alimentario, pero el proyecto incluye tapón, junta, revestimiento de cápsula y adhesivo de etiqueta. En la Unión Europea el marco es el Reglamento (CE) 1935/2004, con el Reglamento (UE) 10/2011 para plásticos y exigencias nacionales como la LFGB alemana. Para México suele solicitarse documentación alineada con la NOM-142 y los requisitos de etiquetado aplicables, y en Chile y Perú conviene confirmar los requisitos sanitarios antes del despacho.

¿Cómo se organiza el embarque marítimo y qué puertos se utilizan?

Se parte del palé normalizado y del embalaje secundario dimensionado para apilamiento prolongado, y se elige entre contenedor completo y flete consolidado según el volumen. Para cargas pesadas suele convenir el contenedor de 20 pies; para cargas más ligeras, el de 40 pies High Cube. Los puertos de salida más habituales en España son Valencia, Algeciras y Barcelona, y los de entrada, Veracruz, Cartagena, Callao, San Antonio y los del Río de la Plata. La madera de embalaje debe cumplir la norma fitosanitaria internacional.

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